Aquel candidato que regala cosas para que lo sigan, no es un líder. Es un comerciante de la política” José Mujica.

A las puertas de otra elección para diputados a la Asamblea Legislativa, Parlamento Centroamericano y Concejos Municipales, somos testigos una vez más de una campaña política cargada de viejas prácticas: insultos, descalificaciones, rumores de fraude entre otros, en tanto, el elector, a la fecha, desconoce las plataformas programáticas de los candidatos a ocupar un curul en el congreso así como a gobiernos locales, para resolver los graves problemas que afectan el día a día de los salvadoreños, ubicando al votante entre elegir a lo ciego o a conciencia.

Lo anterior viene a colación, ya que, en tiempos de la dictadura militar en nuestro país, el votante emitía su sufragio de manera autómata sin conciencia de lo que ello equivalía para su futuro y el de su familia, recibiendo a cambio un par de tamales, pan dulce y café, un vaso o cántaro plástico, el cual no dista mucho con las pulseras, calendarios o delantales en la actualidad, sin que los candidatos  profundicen en sus ofertas electorales, que lleve al elector al convencimiento de porque votar por dicha persona, y no solo por una moda o por cumplir con un derecho ciudadano..

Para el economista Braulio Najarro, el voto es el medio democrático por el que se elige a los funcionarios que llevaran el rumbo del país en la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales, en una nación golpeada por una pandemia y una economía cada vez más compleja, por lo anterior es de suma responsabilidad elegir las mejores opciones para el país, dejando de lado pasionismos políticos y falsos populismos, eligiendo a candidatos con plataformas o propuesta congruentes con la realidad, evitando el populismo que construye castillos en el aire o viviendo a la sombra de encuestas, sin capacidad de debatir plataformas legislativas o municipal..

Por su parte, la licenciada María Teresa Hernández, experta en Escuelas de Formación Política en Administración Pública orientada al sector de mujeres, el voto es el mecanismo que consolida la democracia a través del ejercicio de la ciudadanía para elegir a sus funcionarios, en el caso de las mujeres un sector históricamente excluido hasta 1953, en que ellas ejercieron su derecho al voto.

La actual campaña proselitista es poco representativa en cuanto a participación de mujeres se refiere en la palestra política, por ello es importante emitir un voto analítico, no por apariencia o falsas promesas, se debe valorar si la persona a ostentar el cargo es idónea, antecedentes políticos, partido que representan los candidatos, trayectoria o prestigio, sobre todo conocer a profundidad su plataforma legislativa o municipal, cual debe ser factible de realizar

Por tanto, este 28 de febrero El Salvador decidirá entre equilibrar el poder que conlleve a un ambiente de gobernalidad democrática, priorizando al país frente a los graves problemas del ciudadano de a pie o como diría el recordado cantautor sonsonateco César Donald “Vivir de Sueños”, evadiendo una realidad que, es una bomba de tiempo, que más temprano que tarde nos lleve a los años oscuros de nuestra pasada historia salvadoreña.

Estimado lector, póngale el color que quiera, usted decide, ¿propuestas reales o castillos en el aire?, NO se vale llorar sobre la leche derramada.

Marlon Chicas

Columnista de RV