La Paz / Prensa Latina

Luis Arce, electo como nuevo presidente de Bolivia en los comicios del 18 de octubre, fue proclamado hoy formalmente en el cargo, durante la ceremonia de toma de posesión, ante delegaciones de unos 40 Estados.

El acto de investidura en la sede de la Asamblea Legislativa Plurinacional oficializó también al vicepresidente David Choquehuanca, cuya fórmula junto a Arce ganó el 55,18 de los votos en las elecciones del 18 de octubre.

Andrónico Rodríguez, Presidente del Senado, tomó juramento e invistió al Vicepresidente, mientras este último hizo lo mismo con Arce y le impuso la banda presidencial, acciones regidas por los correspondientes artículos de la Constitución.

Entre los jefes de Estado presentes en la ceremonia figuraron el Rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; de Colombia, Iván Duque; y de Paraguay, Mario Abdo Benítez.

También asistieron al acto el presidente del Consejo de Ministros de Perú, Wálter Roger Martos; y los cancilleres de Uruguay, Francisco Carlos Bustillo, de Chile, Andrés Allamand, de Venezuela, Jorge Arreaza, y de Irán, Mohammad Yavad Zarif.

Participaron además en la investidura del presidente Arce y del vicepresidente Choquehuanca, el expresidente de Panamá Martín Torrijos y el senador de República Dominicana Antonio Taveras.

Entre las organizaciones sociales sobresalieron la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador; y el Consejo Americano de Pueblos Indígenas de Canadá.

Otros participantes fueron los enviados del pueblo Maya K'iche, de Guatemala; Convergencia Social–Frente Amplio, de Chile; y representaciones de pueblos originarios de Perú, Venezuela, Panamá, México, Argentina, Colombia, Honduras y Brasil.

La Comisión de Transición encargada de estos festejos, que sesionó sin apoyo del anterior ejecutivo por el desmarque de sus líderes ante las actividades del nuevo gobierno, invitó al acto a todos los expresidentes del país.

Llamado a sanar heridas del golpismo

El nuevo vicepresidente de Bolivia, David Choquehuanca, al tomar posesión hoy del cargo llamó a sanar las heridas ocasionadas por el golpe de Estado en este país que rompió el hilo constitucional.

Abogó por el diálogo y la comunicación como principio del Vivir Bien cultivado por los pueblos originarios de este Estado Plurinacional.

Los hijos hemos heredado una cultura milenaria que comprende que todo está interrelacionado, que nada está dividido, que nada está fuera. Por eso nos dicen que todos vayamos juntos y nadie se quede atrás. Que todos tengan todo, expresó.

'Unirnos y reconocernos en el todo es el camino del ayer, hoy, mañana y siempre', enfatizó Choquehunca al llamar a la unidad de los bolivianos luego del difícil año caracterizado por la persecución política, la estigmatización y el racismo hacia los pueblos indígenas como consecuencia del golpe de Estado.

Recordó que Ayllu no solo es una organización de sociedad, sino es un sistema de organización de vida de todos los seres, de todo lo que existe y fluye en equilibrio en el planeta o Madre Tierra.

Resaltó que el pensamiento originario fue sistemáticamente sometido al pensamiento colonial, sin embargo, no lograron apagar al pueblo y ahora está más vivo que nunca.

'Somos de Tiwanaku, somos fuertes y como la piedra, somos k'ala wawa', dijo el flamante vicepresidente.

Todos los pueblos son de la cultura de la vida que despierta y hoy Bolivia y el mundo vive una transición que se repite, señaló.

'Vivimos un nuevo sol y una nueva expresión en el lenguaje de la vida, donde la empatía y el bien del otro sustituyen al individualismo egoísta, un tiempo donde los bolivianos nos miremos iguales. Unidos valemos más', expresó.

Los bolivianos deben superar la división, el odio, el racismo, la discriminación y desterrar la persecución a la libertad de expresión y judicialización de la política, recalcó.

'Ya no más abuso de poder, el poder debe ser para ayudar. La justicia debe ser verdaderamente independiente, pongamos fin a la intolerancia y a la violación de los derechos humanos y de nuestra Madre Tierra', subrayó.

El nuevo tiempo significa escuchar el mensaje de nuestros pueblos y sanar heridas, remarcó Choquehuanca quien, junto al presidente, Luis Arce, conducirán los destinos de Bolivia, país que sufrió el embate de un régimen de facto instalado tras el golpe de Estado del 10 de noviembre de 2019 contra el gobierno de Evo Morales.